Todo lo que movió los mercados chilenos y globales entre el 18 y 22 de mayo.

La semana estuvo definida el estado de las negociaciones en torno al estrecho de Ormuz y su capacidad para mover, casi en tiempo real, los precios de los activos financieros en todo el mundo. Cada declaración diplomática, cada rumor sobre avances o retrocesos en las conversaciones entre Washington y Teherán, se tradujo con rapidez en variaciones del tipo de cambio, ajustes en los rendimientos de los bonos del Tesoro y oscilaciones en las bolsas de valores de Santiago a Fráncfort.
En Chile, el Banco Central confirmó lo que varios analistas ya anticipaban: el PIB del primer trimestre se contrajo un 0,5% interanual, el peor inicio de año desde 2009 con exclusión de los períodos de distorsión estadística. Aún así, el S&P IPSA logró terminar con las cuatro semanas consecutivas de resultados negativos, apoyado en el optimismo global del miércoles, cuando las señales de acuerdo en Medio Oriente reactivaron el apetito por riesgo. Por su parte, el dólar cerró la semana con una baja acumulada de $8,4 frente al peso.
En el plano global, Wall Street consolidó su octava semana consecutiva de ganancias y el mercado del petróleo vivió su jornada más significativa del año cuando tres superpetroleros lograron cruzar el estrecho de Ormuz. La agenda diplomática también tuvo su propio protagonismo: el nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, asumió en medio de un debate interno sobre el rumbo de las tasas de interés, mientras Xi Jinping convertía a Beijing en el centro de la diplomacia global, recibiendo a más de diez jefes de Estado en el Gran Salón del Pueblo.
La paridad dólar-peso operó de manera volátil, condicionada por los avances y retrocesos en las negociaciones sobre el estrecho de Ormuz y las presiones inflacionarias en Estados Unidos.
Al iniciar la semana, el dólar cayó $8,4 y cerró el lunes en $901, impulsado por un renovado optimismo en torno a un posible acuerdo que permitiría la reapertura del paso marítimo en Medio Oriente. Los mercados reaccionaron positivamente a los rumores de que Washington habría propuesto una exención temporal de sanciones al petróleo iraní.
El movimiento se revirtió el día martes: cuando la divisa repuntó $6,3 hasta ubicarse en $907,3, ante la ausencia de avances concretos y la postura firme del presidente Trump respecto a los términos de cualquier acuerdo, lo que presionó al alza los costos de financiamiento global y fortaleció al dólar frente a las monedas emergentes.
El miércoles trajo el giro más relevante de la semana. Las declaraciones del presidente estadounidense sugiriendo que las conversaciones con Irán se encontraban en sus "etapas finales" alivianaron la presión sobre las monedas de mercados emergentes, al producirse una compresión en los rendimientos de los bonos del Tesoro. El dólar cedió $8,2 y cerró en $899,1, situándose bajo la barrera de los $900.
Tras el feriado de las Glorias Navales del jueves, el mercado retomó operaciones el viernes con una leve alza de $1,7 hasta los $901, influenciado por la publicación de encuestas de confianza del consumidor en Estados Unidos que reavivaron preocupaciones inflacionarias.
A nivel local, el peso continuó siendo objeto de presión por parte de inversionistas no residentes, quienes acumularon una posición neta de ventas contra la moneda local que superó los US$13.600 millones en el mercado de derivados.
La bolsa local evidenció la sensibilidad de las empresas chilenas a las condiciones de financiamiento internacional y al precio de la energía. El S&P IPSA cerró la semana con una ganancia de casi 1,4%, terminando la racha de cuatro semanas consecutivas de resultados negativos.
El lunes, el índice avanzó un 0,5%, bordeando los 10.500 puntos, apoyado principalmente en el desempeño de Copec. Los movimientos estratégicos de la familia Angelini para reforzar su participación en la sociedad controladora del conglomerado generaron interés comprador en la rueda local.
El martes trajo un retroceso que llevó al IPSA por debajo de los 10.400 puntos, tocando mínimos de casi dos meses. El encarecimiento proyectado para el petróleo, producto del bloqueo de Ormuz, influyó en los márgenes de ganancias corporativas y desincentivo el apetito al riesgo. Sin embargo, Ripley sorprendió durante la jornada, subiendo más de un 2% tras presentar los resultados del primer trimestre, siendo el instrumento con mayor desempeño del IPSA.
El giro llegó el miércoles, cuando el IPSA registró su mejor jornada de la semana con un avance del 2,4%, cerrando en 10.599,69 puntos. El aumento del apetito al riesgo, impulsado por las señales de acuerdo en Medio Oriente, generó compras en sectores cíclicos como: Latam Airlines subió un 7,2% y Cencosud avanzó un 5,2%.
La semana cerró el viernes con correcciones moderadas en línea con el comportamiento de los mercados europeos y asiáticos, aunque el impulso del miércoles fue suficiente para consolidar la ganancia semanal.
El Banco Central confirmó que el PIB de Chile cayó un 0,5% interanual en el primer trimestre de 2026, superando el retroceso del 0,3% que anticipaban los datos preliminares del Imacec y representando el inicio de año más débil desde 2009, excluidas las anomalías de 2023.
Los sectores primarios y de exportación concentraron el mayor peso de la contracción: la pesca retrocedió un 18,6% por menores desembarques; el sector agropecuario y silvícola cayó un 5,4% por menor producción frutícola, y la minería bajó un 3,1% por problemas en la producción de cobre asociados a menores leyes del mineral, mantenimientos y condiciones climáticas adversas. Esto generó que la industria manufacturera retrocediera un 2%.
Como contrapeso, la demanda interna avanzó un 2,1%, sostenida por el consumo de los hogares (+2,5%) y una inversión que creció un 3,2%, impulsada por la adquisición de maquinaria y equipos. Los servicios personales crecieron un 2,4%, con avances en salud privada, educación y transporte (+0,6%).
Ante este escenario, el mercado ajustó a la baja sus proyecciones de crecimiento para 2026. Credicorp Capital y Fynsa las situaron en 1,7%; Santander y Coopeuch, en 1,8% y 1,9% respectivamente; e Itaú advirtió que alcanzar el 2% requeriría una aceleración significativa, proyectando un Imacec de abril en -0,8%. La excepción fue BICE Inversiones, que mantuvo su estimación en 2,3%.
Con todo, parte del mercado considera que los factores detrás de la baja son transitorios. Oxford Economics, que revisó su proyección a un rango de 1,5%-1,6%, anticipa una recuperación gradual en la segunda mitad del año, apoyada en la normalización de la actividad minera, los esfuerzos por mejorar la eficiencia operativa de Codelco y las políticas de fomento a la inversión de la nueva administración.
En línea con el contexto internacional, el Banco Central publicó su Informe de Estabilidad Financiera (IEF) del primer semestre, en el que advirtió sobre los posibles efectos de la escalada del conflicto en Medio Oriente y el deterioro de las condiciones financieras globales.
La entidad señaló que estas tensiones externas podrían afectar el acceso al financiamiento de las economías emergentes, con impactos potenciales sobre la actividad productiva, el mercado laboral y el crédito en Chile.
Como contrapeso, el consumo digital continuó expandiéndose. Las ventas online del sector retail crecieron un 6,5% durante el primer trimestre, impulsadas especialmente por el mes de marzo —excluyendo alimentos—, cuando se celebró el Black Sale.
En el ámbito de la inversión productiva, la Región del Biobío concentró múltiples iniciativas de energía e infraestructura ingresadas a evaluación ambiental, con compromisos que superan los US$600 millones.
El proyecto de mayor envergadura es el Parque Eólico Las Fresias, de la compañía Arauco, con una inversión de USD $510 millones en las comunas de Yungay y Cabrero, y una proyección de más de mil empleos para la zona sur del país.
El sector tecnológico y las expectativas en torno a la política monetaria fueron los principales motores que mantuvieron al mercado estadounidense resiliente frente al contexto externo.
El S&P 500 cerró el viernes 22 de mayo con su octava semana consecutiva de ganancias, la mayor racha de alzas semanales desde finales de 2023. Al iniciar la semana, los índices operaron con cierta cautela a la espera de los reportes corporativos, con el Dow Jones avanzando un 0,3%, el S&P 500 prácticamente plano y el Nasdaq con un leve retroceso del 0,5%.
En cambio, el día miércoles, los principales índices respondieron a las señales de distensión en Medio Oriente: el Nasdaq lideró con un avance del 1,5%, seguido por el Dow Jones (+1,3%) y el S&P 500 (+1,1%).
Nvidia fue el evento central de la temporada de resultados en Estados Unidos. Con una capitalización de USD $5,5 billones y un peso de casi 8% en el S&P 500, sus cifras trimestrales funcionan como indicador directo del estado del gasto global en infraestructura de inteligencia artificial. Sus chips son el insumo central de los centros de datos que alimentan a los principales modelos de IA, y su plataforma CUDA es el estándar de la industria.
La compañía reportó un crecimiento de 85% en ingresos y proyectó ventas de USD $91.000 millones para el trimestre siguiente, manteniendo un margen bruto de 75%. Aun así, sus acciones operaron con pérdidas tras la publicación, reflejo de que las expectativas del mercado habrían superado incluso esos números.
Según la Reserva Federal de St. Louis, la inversión en infraestructura de IA representó el 39% del crecimiento marginal del PIB estadounidense en los últimos cuatro trimestres, por lo que el mercado está más atento a los resultados de las grandes tecnológicas.
El mercado de renta fija fue otro protagonista de la semana. El martes, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años escaló a máximos no vistos desde comienzos de 2025, mientras que el instrumento a 30 años alcanzó los niveles de 2007. Ambas tasas retrocedieron significativamente el miércoles, al bajar las tensiones geopolíticas.
Con la mediación de Pakistán y Qatar, se está ultimando un memorando de entendimiento para extender el cese de hostilidades por 60 días, período que serviría de base para negociar un acuerdo permanente.
Los compromisos centrales del borrador son tres:
Durante esta semana, Trump señaló que el acuerdo está "en gran parte negociado" y reveló haber estado a una hora de reanudar los bombardeos contra Irán, deteniéndose únicamente ante la petición de Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. Advirtió, sin embargo, que si Irán rechaza el trato, la respuesta militar será aún más contundente.
Sin embargo, la propuesta enfrenta resistencia dentro del propio bloque republicano. El senador Ted Cruz calificó la liberación de fondos para Irán como un "error desastroso"; Lindsey Graham advirtió que equivale a echar gasolina a los conflictos en Líbano e Irak, y el exsecretario de Estado Mike Pompeo sostuvo que el borrador no mejora en nada el acuerdo nuclear de 2015.
Si el estrecho no es reabierto antes de julio, la OTAN evalúa desplegar una misión para garantizar el paso seguro de buques comerciales. La iniciativa cuenta con respaldo de varios miembros de la alianza, aunque no con el apoyo unánime requerido, dado que algunas naciones temen verse involucradas directamente en el conflicto. En paralelo, Francia y el Reino Unido diseñan su propio plan para asegurar la navegación en el estrecho una vez que se reduzcan las hostilidades.
Las minutas de la reunión de abril de la Fed revelaron un debate interno sobre los efectos inflacionarios del conflicto en Medio Oriente sobre los precios importados. Un número creciente de miembros planteó la necesidad de preparar a los mercados para un eventual ajuste en la política monetaria. En este contexto, Kevin Warsh asumió como nuevo presidente de la Reserva Federal, con el llamado público de Trump a ejercer el cargo con independencia.
Xi Jinping convirtió a Beijing en un foco de actividad diplomática, recibiendo a más de diez jefes de Estado. En su encuentro con Trump, el mandatario chino advirtió sobre los riesgos de la "trampa de Tucídides" e hizo un llamado a evitar la confrontación entre potencias. Días después, Xi y Putin firmaron cerca de cuarenta acuerdos bilaterales orientados a consolidar un esquema multipolar en las relaciones internacionales.
Las bolsas europeas y asiáticas respondieron de forma directa a la evolución del flujo energético, dada su dependencia del crudo que transita por la región del Golfo Pérsico.
En Europa, el miércoles el Euro Stoxx 50 avanzó un 2,1% y el FTSE 100 subió un 1%, impulsados por las expectativas de desbloqueo marítimo. Sin embargo, hacia el viernes registraron algunas correcciones ante la ausencia de una firma definitiva del acuerdo.
En Asia, la confirmación del paso exitoso de grandes cargueros de crudo por el estrecho de Ormuz hacia los puertos en China y Corea del Sur generó alivio en los mercados industriales de la región. Asimismo, el despliegue diplomático de Xi Jinping aportó una sensación de estabilidad, facilitando que los mercados chinos asimilaran los acuerdos de cooperación con Rusia.
El petróleo Brent operó en torno a los USD $110 por barril durante los primeros días de la semana. El miércoles 20 de mayo registró una corrección significativa del 5,6%, cayendo a USD $105 y luego rompiendo el nivel de los USD $100, tras confirmarse que tres superpetroleros —con crudo iraquí y kuwaití, sumando seis millones de barriles diarios— lograron transitar con éxito el estrecho de Ormuz.
Esta noticia compensó el efecto de un reporte del gobierno estadounidense que indicó una caída semanal de 17,8 millones de barriles en los inventarios de crudo.
El cobre mostró una semana de altibajos. El lunes 18 de mayo subió un 0,5% hasta US$6,33 por libra. El martes retrocedió un 1,9% hasta US$6,2 por libra, presionado por el pesimismo diplomático. No obstante, el miércoles recuperó terreno con una alza del 2,2%, alcanzando USD $6,34 por libra.
Hacia el cierre de la semana, los analistas señalaron que el rally del cobre podría estar aproximándose a un nivel de resistencia, dados los retrasos en las definiciones arancelarias sobre productos refinados en el hemisferio norte.
La información que se encuentra en este blog está destinada a un uso informativo general. No corresponde, en ninguna circunstancia, a un consejo personalizado de inversión. Cada individuo cuenta con necesidades diferentes, por lo que debes tener en consideración tu perfil de riesgo y objetivos, antes de tomar una decisión sobre tu situación financiera. Cabe destacar que, en este blog, se comparten solo datos fiables sobre el comportamiento histórico del mundo de las inversiones. Sin embargo, no se puede garantizar un resultado específico sobre el mercado, ya que el rendimiento podría variar. Ten en consideración que toda inversión está sujeta a riesgos, entre ellos la pérdida del dinero invertido; cada ejemplo que hemos proporcionado es meramente ilustrativo, ya que somos incapaces de poder predecir cómo se comportará el mercado.