Una semana marcada por el conflicto en Medio Oriente, con alzas en bolsas y caídas en metales.

La semana acortada por Semana Santa estuvo dominada por un único factor: la evolución del conflicto bélico en Medio Oriente y su impacto sobre el estrecho de Ormuz. Las amenazas del presidente Donald Trump contra la infraestructura energética iraní marcaron el lunes; las señales de distensión impulsaron los mercados el martes y el miércoles; y un discurso presidencial que decepcionó al mercado generó correcciones el jueves.
Este patrón se repitió con notable consistencia en todos los activos, desde el dólar y el IPSA hasta Wall Street, las bolsas europeas y asiáticas, y las materias primas. En ese contexto, el petróleo fue el commodity más volátil, el oro cerró su peor mes desde 2008 y la actividad económica local sumó un segundo mes consecutivo de contracción, con un Imacec de febrero que cayó 0,3% interanual.
La semana fue más breve de lo habitual debido al feriado de Viernes Santo. Aun así, el dólar en Chile registró una alta volatilidad, con oscilaciones diarias de dos dígitos que terminaron con la divisa cerrando el jueves en $920,5, una caída neta semanal de $3,2.
El lunes comenzó con el dólar escalando casi $10 —para cerrar en $933,5—, cerca de sus máximos del año. Durante la jornada, el peso chileno tuvo el peor desempeño entre las monedas emergentes, en parte por la condición de Chile como importador neto de energía. El alza respondió al encarecimiento del petróleo y al fortalecimiento del dólar como activo refugio, luego de que Donald Trump amenazara con atacar los pozos iraníes y la isla exportadora de Kharg si no se reabría el estrecho de Ormuz.
El martes trajo un cambio de tendencia: el dólar retrocedió $6,5 y cerró marzo en $927. El mercado respondió favorablemente a las noticias de The Wall Street Journal que sugerían que Trump podría no condicionar un acuerdo de paz a la reapertura del estrecho.
A eso se sumó la disposición expresada por el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, de explorar una salida negociada bajo ciertas garantías. Las señales de distensión reactivaron el apetito por el riesgo, debilitaron al dólar globalmente y presionaron a la baja los precios del crudo.
El optimismo se acentuó el miércoles, con el dólar cayendo $12 hasta los $915. En esta oportunidad, el peso chileno fue la moneda con mejor desempeño entre las emergentes, impulsado por la expectativa de que Trump anunciara esa misma noche el fin de las operaciones militares en un horizonte de dos a tres semanas.
El entusiasmo externo fue suficiente para eclipsar un dato local adverso: el Imacec de febrero mostró una contracción interanual de 0,3%, por debajo de lo esperado por el mercado.
La semana terminó el jueves con el dólar subiendo $5,5, hasta los $920,5. La cadena nacional de Trump de la noche anterior frustró las expectativas de quienes esperaban señales concretas de desescalada, lo que reavivó las preocupaciones en torno al estrecho de Ormuz e impulsó al petróleo WTI hasta un 11% al alza.
Eso derivó en una compra de dólares como cobertura ante el fin de semana largo. Sin embargo, la escalada inicial, que llegó a los $930, se moderó al conocerse que Irán y Omán trabajaban en un borrador de protocolo para garantizar el tránsito seguro de buques por el estrecho.
En cuatro jornadas de operaciones, el S&P IPSA registró una alta volatilidad pero cerró con un avance semanal de 3,1%, quedando a un paso de recuperar los niveles anteriores al estallido del conflicto bélico en Medio Oriente.
El mercado local arrancó la semana con cautela ante las tensiones energéticas. El IPSA llegó a subir 1,4% durante la mañana, pero cerró sin cambios relevantes en 10.418,06 puntos. La sesión estuvo dividida: Copec (1,9%) y Falabella (1,6%) empujaron al índice al alza, mientras que Latam (-2,5%) y SQM-B (-0,6%) operaron en sentido contrario. Los inversionistas se mantuvieron en espera ante las amenazas de Estados Unidos de atacar la infraestructura petrolera iraní.
El martes trajo un cambio de ánimo y el IPSA registró su mayor alza diaria desde mayo, subiendo 2,13% hasta los 10.640,08 puntos. Este repunte respondió a que medios estadounidenses indicaron que Donald Trump podría estar dispuesto a buscar paz sin condicionar un acuerdo a la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, además de señales de buscar diálogo por parte del gobierno iraní. Las alzas fueron lideradas por acciones ligadas al ciclo económico que habían sido presionadas durante la crisis: Latam (5,6%), Falabella (5,6%) y Cencosud (5,4%).
El optimismo se profundizó el miércoles, con el índice escalando otro 2% hasta los 10.856,29 puntos, acumulando un avance de 4,2% en dos días. Las declaraciones de Trump apuntando a un cese al fuego en "dos o tres semanas" mantuvieron el entusiasmo, lo suficiente como para que el mercado dejara pasar sin mayores consecuencias la caída de 0,3% del Imacec de febrero, publicada esa misma mañana. Los mayores avances del día correspondieron a empresas vinculadas al consumo interno: Andina-B (9,9%), Mallplaza (8,9%) y Parque Arauco (7,9%).
El jueves, a la víspera del Viernes Santo, el IPSA retrocedió un 1,1% hasta los 10.739,15 puntos. Esta fue una respuesta a la cadena nacional de Trump de la noche anterior, que no dio señales concretas de paz y amenazó con golpear a Irán con "extrema dureza", lo que llevó a los inversionistas a reducir posiciones antes del fin de semana largo. Las pérdidas fueron encabezadas por Mallplaza (-6,8%), Parque Arauco (-6%) y Andina-B (-5,8%), que revirtieron parte de sus ganancias del día previo. Con todo, el balance semanal se mantuvo en terreno positivo.
La noticia económica de la semana fue el Imacec de febrero, que registró una caída de 0,3% interanual, por debajo de las expectativas del mercado, que anticipaba un crecimiento cercano al 1,6%.
Este es el segundo resultado negativo consecutivo del año, tras la caída de 0,5% de enero. El retroceso estuvo impulsado principalmente por la producción de bienes (-3,7%), que opacó los leves avances del comercio (0,2%) y los servicios (1,6%). Ante estas cifras, y en el contexto de un escenario internacional complejo, varios economistas y entidades comenzaron a revisar a la baja sus proyecciones de crecimiento del PIB para 2026.
En el plano bursátil, la crisis en Medio Oriente derivó en una rotación de portafolios que benefició a SQM, cuya acción subió más de un 11% desde el inicio del conflicto. La minera alcanzó una capitalización bursátil de $19,88 billones, superando al Banco de Chile y retomando el liderazgo del S&P IPSA.
En otro frente, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) suspendió la cotización de las acciones de Clínica Las Condes (CLC) luego de que la compañía postergara la entrega de sus resultados financieros, alegando "inconsistencias" atribuidas a la administración anterior.
Por su parte, el anuncio del cierre de la planta histórica de Fensa por parte de la multinacional Electrolux generó preocupación en el sector industrial. El gremio Asimet advirtió que "fabricar en Chile se vuelve cada vez más inviable".
En el ámbito normativo, el Gobierno anunció que presentará nuevos dictámenes sobre la ley de las 40 horas laborales "un par de semanas antes" de que entre en vigor la próxima reducción de jornada.
En materia energética, ante el alza sostenida en los precios internacionales de la energía, se anunciaron medidas paliativas en combustibles: rebajas en balones de gas y un subsidio dirigido a pescadores artesanales.
Además, la Contraloría General de la República puso en marcha un plan de fiscalización para investigar posibles irregularidades en la entrega y uso de beneficios sociales del Estado.
El mercado estadounidense cerró el primer trimestre del año en terreno negativo, con caídas de 6,76% para el Nasdaq, 5,33% para el S&P 500 y 4,19% para el Dow Jones. El conflicto entre Estados Unidos e Irán y las presiones inflacionarias asociadas al precio del petróleo pesaron sobre los índices durante el período.
Wall Street arrancó la semana con movimientos encontrados. Tras subir durante la primera mitad del día, los índices cerraron mayoritariamente a la baja: el Nasdaq retrocedió un 0,7%, el S&P 500 cayó un 0,4% —tocando mínimos no vistos desde agosto de 2025— y el Dow Jones anotó una leve ganancia de un 0,1%. Este rendimiento respondió a las amenazas de Donald Trump de atacar pozos petroleros iraníes y la isla exportadora de Kharg, lo que llevó al precio del crudo WTI a superar los USD $100 el barril.
El martes fue la jornada más destacada de la semana, los índices rebotaron desde sus mínimos: el Nasdaq avanzó un 3,8%, el S&P 500 ganó un 2,9% y el Dow Jones subió un 2,5%. En respuesta al reporte de The Wall Street Journal que indicaba que Trump podría no exigir la reapertura del estrecho de Ormuz como condición para un acuerdo de paz. A eso se sumaron indicadores técnicos de sobreventa y datos de confianza del consumidor en EE.UU. que superaron las expectativas del mercado.
El optimismo se extendió al miércoles: Nasdaq +1,2%, S&P 500 +0,7% y Dow Jones +0,5%. Las ganancias estuvieron motivadas por la expectativa de un anuncio de Trump sobre el fin de las operaciones militares, y por datos económicos locales que superaron las estimaciones: la creación de 62.000 empleos privados en marzo según las nóminas ADP —frente a los 40.000 esperados— y un alza de 0,6% en las ventas minoristas de febrero.
El jueves, el Dow Jones cayó un 0,1%, el S&P 500 cerró sin cambios y el Nasdaq anotó un alza marginal de un 0,2%. La jornada comenzó con presión vendedora tras la cadena nacional de Trump de la noche anterior, en la que no ofreció señales hacia la paz y amenazó con golpear a Irán "con extrema dureza". Sin embargo, el impacto se moderó al conocerse que Irán y Omán trabajaban en un protocolo para garantizar el tránsito seguro de buques por el estrecho de Ormuz.
Los mercados europeos y asiáticos cerraron el primer trimestre con pérdidas mensuales significativas, arrastradas por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y la presión de los precios del petróleo. El Euro Stoxx 50 acumuló una caída mensual de 9,3%, el FTSE 100 retrocedió 6,7% y el Nikkei japonés registró su peor marzo en décadas, con un descenso superior al 10%.
La semana arrancó con comportamientos divergentes entre regiones. En Europa predominaron las compras: el FTSE 100 avanzó 1,6% y el Euro Stoxx 50 ganó 0,7%. En Asia, en cambio, las caídas fueron lideradas por el Nikkei (-2,8%), seguido por el Hang Seng (-0,8%) y el CSI 300 (-0,2%). Los mercados operaron bajo la tensión de declaraciones de Donald Trump, quien aseguró estar en "conversaciones serias" para la paz pero advirtió que atacaría la infraestructura energética iraní si el estrecho de Ormuz no se reabría de inmediato.
El martes llegaron señales de alivio: reportes indicaban que Trump podría no condicionar la paz a la reapertura del estrecho, y el gobierno iraní mostró disposición a negociar bajo ciertas garantías. En Europa, el Euro Stoxx 50 y el FTSE 100 sumaron un 0,5% cada uno. En Asia los resultados fueron mixtos: el Hang Seng subió 0,2%, pero el Nikkei cedió 1,6% y el CSI 300 bajó 0,9%. Fue además el cierre de un mes negativo para todas estas plazas, con las caídas mensuales señaladas más arriba.
El miércoles fue la jornada de mayor dinamismo de la semana. La expectativa de que Trump anunciara esa misma noche el fin de las operaciones militares impulsó alzas. En Europa, el Euro Stoxx 50 avanzó 2,9% y el FTSE 100 subió 1,9%. En Asia los repuntes fueron aún mayores: el Nikkei saltó 5,2%, el Hang Seng ganó 2% y el CSI 300 subió 1,7%.
El jueves los mercados retrocedieron ante la cadena nacional de Trump de la noche anterior, en la que no ofreció señales hacia la paz.. En Asia, el Nikkei perdió 2,4%, el CSI 300 bajó 1% y el Hang Seng retrocedió 0,7%. En Europa, el Euro Stoxx 50 cedió 0,7%, aunque el FTSE 100 logró cerrar en positivo con un alza de 0,7%. Al igual que en el resto del mundo, las pérdidas se moderaron durante el día.
El crudo fue la materia prima más condicionada por la evolución del conflicto, con variaciones de magnitud inusual en ambas direcciones.
El lunes, las amenazas de Donald Trump de atacar pozos petroleros iraníes y la isla exportadora de Kharg impulsaron al WTI un 3,5%, por encima de los US$100 el barril, mientras el Brent se situó sobre los US$110. El martes llegó un respiro: un reporte de The Wall Street Journal que sugería que Trump podría no exigir la reapertura del estrecho como condición para la paz llevó al Brent a caer 2,5%, hasta los US$104,7, mientras el WTI se estabilizó sobre los US$100.
El miércoles el optimismo se profundizó ante las expectativas del fin del conflicto en "dos o tres semanas": el Brent cedió otro 2,8%, acercándose a los US$100 el barril. El jueves, sin embargo, el tono cambió tras el discurso televisado de Trump de la noche anterior, que careció de señales hacia la paz. El Brent subió 7,5% hasta los US$107 y el WTI se disparó 11%, hasta los US$111, alcanzando un inusual diferencial positivo sobre el Brent.
Pese a su tradicional rol de activos de cobertura en períodos de incertidumbre geopolítica, el oro y la plata tuvieron un mes negativo. El oro cerró marzo con una caída de 11%, su peor retroceso mensual desde 2008, cotizando hacia el jueves cerca de los USD $4.600 la onza. La plata, por su parte, se ubicó en torno a los USD $75.
La explicación reside principalmente en el alza del petróleo: el encarecimiento sostenido de la energía generó presiones inflacionarias que mantuvieron —o llevaron a proyectar— tasas de interés más elevadas. En ese contexto, el costo de oportunidad de mantener metales sin retorno en dividendos resultó desfavorable para los inversionistas. A eso se sumaron liquidaciones de actores del mercado en busca de liquidez frente a la incertidumbre, lo que acentuó las caídas.
El metal siguió la lógica del riesgo global, pero con oscilaciones más acotadas que el petróleo. El lunes operó prácticamente sin cambios, en niveles de USD $5,5 por libra. El martes, contagiado por el optimismo bursátil y las expectativas de paz, el cobre Comex avanzó 2,2%. El miércoles prolongó esa tendencia y logró estabilizarse cerca de los USD $5,65 por libra. El jueves, ante el resurgimiento de la tensión tras el discurso de Trump, retrocedió 0,9%, cerrando la semana en torno a los $5,6 USD por libra.
La información que se encuentra en este blog está destinada a un uso informativo general. No corresponde, en ninguna circunstancia, a un consejo personalizado de inversión. Cada individuo cuenta con necesidades diferentes, por lo que debes tener en consideración tu perfil de riesgo y objetivos, antes de tomar una decisión sobre tu situación financiera. Cabe destacar que, en este blog, se comparten solo datos fiables sobre el comportamiento histórico del mundo de las inversiones. Sin embargo, no se puede garantizar un resultado específico sobre el mercado, ya que el rendimiento podría variar. Ten en consideración que toda inversión está sujeta a riesgos, entre ellos la pérdida del dinero invertido; cada ejemplo que hemos proporcionado es meramente ilustrativo, ya que somos incapaces de poder predecir cómo se comportará el mercado.