Dólar rebota tras tocar mínimos y el IPSA anota su peor semana desde mayo

Volatilidad global impactó dólar, bolsas y metales. Esto fue lo más relevante de la semana.

Dalal Chahuán
Dalal Chahuán
Noticias de mercado de la semana 9 de febrero

La semana estuvo marcada por una fuerte volatilidad en los mercados, tanto a nivel local como internacional. En Chile, el dólar cayó hasta los $853 —su nivel más bajo desde agosto de 2023— y luego rebotó hasta cerrar en $862,7. La Bolsa de Santiago también vivió jornadas complejas, con el S&P IPSA acumulando una caída semanal de 2,8%, afectado por ventas masivas en acciones como Latam y Entel, aunque parcialmente compensado por el repunte de SQM.

En el plano internacional, Wall Street osciló frente a los datos macroeconómicos mixtos de ventas minoristas, empleo e inflación en EE.UU., lo que reconfiguró las expectativas sobre futuros recortes de tasas de la Reserva Federal. 

Mientras tanto, en Asia, Japón tuvo un rendimiento sobresaliente y en Europa se pudo ver un desempeño dispar. En paralelo, los metales reflejaron la incertidumbre global: el cobre y el oro bajaron, y la plata destacó. 

La montaña rusa del dólar

El comportamiento del tipo de cambio en Chile esta semana fue un reflejo nítido de la incertidumbre global y de los factores técnicos locales. El dólar comenzó la semana con caídas, encontró un piso técnico y luego recuperó terreno hacia el cierre.

Comportamiento semanal del dólar

La semana partió con una presión bajista. El lunes, el dólar retrocedió $3,3 para cerrar en $853,2, su nivel más bajo desde agosto de 2023. La caída respondió a una ola global de ventas de activos estadounidenses, intensificada por la noticia de que reguladores chinos solicitaron a bancos privados reducir su exposición a los bonos del Tesoro de EE.UU., con el objetivo de disminuir riesgos de concentración.

Sin embargo, la tendencia no se mantuvo. El martes, pese a conocerse los datos débiles de las ventas minoristas en Estados Unidos, el dólar rebotó $4,5 hasta los $857,7, impulsado por:

  • Flujos técnicos de compra.
  • Cobertura de posiciones cortas.
  • Una apertura más moderada en Wall Street.

Hacia el cierre de la semana, el viernes, la divisa avanzó otros $4,4 para finalizar en $862,7, acumulando un alza semanal cercana a $6,1. Este movimiento ocurrió incluso después de conocerse cifras de inflación en EE.UU. que, en teoría, deberían haber debilitado al dólar. Se podría decir que el mercado local respetó un “piso” técnico en torno a los $850, donde apareció una fuerte demanda compradora.

Factores que influyeron en el movimiento el dólar 

El movimiento del tipo de cambio estuvo influenciado principalmente por:

Liquidación de posiciones extranjeras

Durante el inicio de la semana se observó una salida de posiciones contra el peso chileno, fenómeno que se estabilizó hacia mitad de semana. 

Volatilidad del cobre

El mercado también siguió de cerca al cobre, cuyo precio mostró fluctuaciones ante la desaceleración del comercio en China previa al Año Nuevo Lunar. Dado el peso estructural del metal en la economía chilena, cualquier movimiento relevante puede impactar directamente en el tipo de cambio.

Mercado nacional: entre ventas masivas y rebotes técnicos

La Bolsa de Santiago vivió una de sus semanas más complejas en meses, marcada por alta volatilidad y movimientos significativos en acciones de gran ponderación en el IPSA.

Desempeño del IPSA

El S&P IPSA, principal indicador bursátil chileno, cerró el viernes con una caída de 0,7%, ubicándose en 10.897,74 puntos. Con ello, acumuló un retroceso semanal de 2,8%, su peor desempeño desde mayo. En varias sesiones, el índice bajó de la barrera psicológica de los 11.000 puntos, presionado por liquidaciones en sectores clave de la economía chilena.

Noticias corporativas relevantes

Dos eventos explicaron gran parte del deterioro del mercado:

El “Efecto Latam”

La aerolínea Latam Airlines fue protagonista tras anunciar una sexta venta secundaria de ADR. El fondo exacreedor Sixth Street Partners acordó la venta de 12 millones de dólares en  ADR´s a un precio de US$61,9 cada uno (aproximadamente $26,4 por acción), recaudando cerca de US$742 millones.

El aumento en la oferta de acciones generó una presión inmediata, cayendo un 4,7% el martes. Aunque los analistas mantienen una visión positiva sobre los fundamentos de la compañía, la mayor disponibilidad de acciones limitó su recuperación.

El desplome de Entel

La acción de Entel sufrió su peor jornada desde marzo de 2020, con una caída del 12,6% el martes. El detonante fue la venta de Telefónica Chile a los grupos NJJ y Millicom, lo que despertó temores sobre mayor competencia y ajustes en valorizaciones del sector. Además, JPMorgan rebajó su recomendación a “subponderar”, intensificando la presión vendedora durante el resto de la semana.

El contrapeso de SQM

No todo fue negativo. El miércoles, el IPSA repuntó 1,9% gracias al fuerte desempeño de SQM. Las acciones serie B subieron 7,2%, impulsadas por:

  • Compras netas de AFP por cerca de US $81 millones en enero.
  • Un rebalanceo del índice MSCI, que generó flujos pasivos de compra.
  • Un rebote de 9% en los futuros de carbonato de litio en China.

Este impulso permitió al índice recuperar momentáneamente los 11.200 puntos, aunque no fue suficiente para revertir el saldo semanal negativo. 

Estados Unidos y los datos macroeconómicos

En el escenario internacional, la atención se centró casi exclusivamente en la salud de la economía estadounidense y las expectativas sobre las decisiones de la Reserva Federal (Fed).

Datos Macroeconómicos en EE.UU.

La semana estuvo cargada de reportes económicos:

Ventas Minoristas

El martes se informó que las ventas minoristas en EE.UU. tuvieron un crecimiento nulo (0%) en diciembre, decepcionando al mercado que esperaba un alza del 0,4%. 

El "grupo de control", clave para el cálculo del PIB, cayó un 0,1%. Esto encendió las alarmas sobre una posible desaceleración del consumo, revitalizando la demanda por bonos del Tesoro como refugio.

Mercado Laboral

El miércoles, las nóminas no agrícolas sorprendieron al alza con la creación de 130.000 empleos en enero, duplicando las expectativas. Además, la tasa de desempleo bajó levemente a 4,3%. 

Aunque los datos de empleo fueron positivos, las revisiones a la baja de las cifras de 2025 matizaron el optimismo, sugiriendo que el mercado laboral podría seguir enfriándose gradualmente.

Inflación (IPC)

El dato más esperado llegó el viernes. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero subió un 0,2% mensual y un 2,4% anual, cifras que estuvieron una décima por debajo de lo esperado. Más importante aún, la inflación subyacente (que excluye alimentos y energía) cayó a su nivel más bajo desde marzo de 2021 (2,5% anual). 

Esto aumentó el interés por el mercado de renta fija, provocando una caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro, ya que refuerza la posibilidad de que la Fed recorte las tasas de interés este año.

Reacción de Wall Street

El lunes, el S&P 500 y el Nasdaq avanzaron 0,5% y 0,9%, respectivamente, acercándose nuevamente a sus máximos históricos. Sin embargo, el optimismo se desvaneció rápidamente tras la publicación de los datos macroeconómicos.

El martes, las ventas minoristas decepcionaron al mostrar un crecimiento nulo en diciembre. Al día siguiente, el informe laboral sorprendió al alza con la creación de 130.000 empleos —el doble de lo esperado— y una caída de la tasa de desempleo a 4,3%. Lo que generó dudas sobre el ritmo y la magnitud de los futuros recortes de tasas por parte de la Reserva Federal

El momento más complejo para la renta variable llegó el jueves, cuando los mercados sufrieron una liquidación significativa liderada por el sector tecnológico. El Nasdaq retrocedió 2% y el S&P 500 cayó 1,6%, en medio de un resurgimiento de la ansiedad en torno al negocio de la Inteligencia Artificial.

El deterioro del sentimiento se vio acentuado por la caída de 12,3% en las acciones de Cisco Systems, tras presentar proyecciones decepcionantes. Además, aumentaron los temores de que nuevos desarrollos en IA —como el esperado Gemini 3 de Google— puedan desplazar modelos de negocio tradicionales.  

La semana concluyó el viernes con la mirada puesta en el dato de inflación (IPC) de enero. La cifra resultó más moderada de lo previsto, con un alza mensual de 0,2% y una inflación subyacente en su nivel más bajo desde marzo de 2021. Aunque este resultado impulsó la demanda por bonos del Tesoro —llevando el rendimiento del bono a dos años a su nivel más bajo desde septiembre de 2022—, las acciones no lograron consolidar un rebote relevante.

El S&P 500 cerró la jornada prácticamente plano y acumuló una caída semanal de 1,5%. En paralelo, los operadores elevaron al 50% la probabilidad de que la Reserva Federal realice tres recortes de tasas durante el año, frente a los dos que se proyectaban previamente.

Mercados globales 

La semana dejó contrastes en los mercados internacionales. En Asia, Japón destacó con nuevos máximos históricos tras un impulso político interno, mientras China operó con mayor cautela ante la cercanía del Año Nuevo Lunar. 

En Europa, el desempeño fue dispar: el Euro Stoxx 50 perdió fuerza tras un inicio sólido, mientras el FTSE 100 británico logró desacoplarse y cerrar con ganancias.

Asia 

El gran protagonista en Asia fue Japón. La bolsa de Tokio inició la semana con un repunte, donde el Nikkei 225 saltó 3,9% el lunes, alcanzando un nuevo máximo histórico.

El impulso respondió a la victoria electoral de la primera ministra Sanae Takaichi y su partido, el Liberal Democrático, lo que fortaleció las expectativas de continuidad en las políticas económicas.

El martes, continuó la tendencia alcista con un avance adicional de 2,3%, marcando otro récord para el índice japonés. Aunque el viernes retrocedió 1,2% —contagiado por las caídas en los mercados occidentales— el Nikkei cerró la semana con una ganancia acumulada cercana al 5%.

En contraste, los mercados chinos mostraron un comportamiento con mayor movimiento. El martes, el Hang Seng Index subió 0,6%, mientras el CSI 300 avanzó apenas 0,1%. Sin embargo, hacia el cierre de la semana el tono se volvió negativo: el viernes el Hang Seng cayó 1,7% y el CSI 300 perdió 1,3%. La proximidad del Año Nuevo Lunar redujo significativamente la actividad comercial. 

Además, influyó la instrucción de reguladores chinos a bancos privados para disminuir su exposición a bonos del Tesoro de EE.UU., en un intento por reducir riesgos de concentración.

Europa 

El lunes comenzó con fuerza: el Euro Stoxx 50 avanzó 1,1% y alcanzó un nuevo máximo histórico, mientras el FTSE 100 subió 0,2%. No obstante, el impulso inicial perdió fuerza con el paso de los días. El martes, ambos índices registraron leves retrocesos: el Euro Stoxx 50 cayó 0,2% y el FTSE 100 retrocedió 0,3%.

El miércoles se observó una clara divergencia. Mientras el Euro Stoxx 50 volvió a caer 0,2%, el FTSE 100 logró desacoplarse y subió 1,1%, marcando un nuevo récord histórico.

El viernes, el Euro Stoxx 50 perdió 0,4% y terminó la semana prácticamente plano, mientras que el FTSE 100 avanzó 0,4%, logrando cerrar el período con ganancias.

Metales bajo presión: volatilidad en cobre, oro y plata

Esta semana los principales metales de Chile y el mundo no se quedaron ajenos a los movimientos del mercado. El cobre experimentó volatilidad ante la demanda china; el oro funcionó como una especie de termómetro de la incertidumbre global y la plata lideró con su amplio rango de movimiento entre subidas y bajadas. 

Cobre

El cobre vivió una semana marcada por señales contradictorias sobre la demanda china. El lunes comenzó con fuerza: subió 1,6% en la Bolsa de Metales de Londres, alcanzando los US$5,99 por libra, impulsado por la debilidad global del dólar.

Sin embargo, el martes los futuros retrocedieron cerca de 1,5%, en medio de advertencias de analistas sobre una posible “destrucción de demanda” en China debido a los altos precios actuales. Algunos informes incluso proyectan correcciones hacia los US$5 por libra hacia fines de año.

El miércoles mostró resiliencia: logró revertir algunas pérdidas iniciales y cerró con un alza de 0,9%, situándose en US$5,97 por libra. No obstante, el jueves sufrió un duro revés junto con el resto de los commodities, cayendo 2,8% hasta los US$5,8 por libra.

El viernes comenzó con números negativos, pero obtuvo ganancias moderadas en un mercado que ha reducido significativamente su actividad antes de las festividades del Año Nuevo Lunar en China.

Oro 

El oro actuó como barómetro de la aversión al riesgo y de las expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos. El lunes avanzó 2,1%, favorecido por flujos de diversificación fuera del dólar.  Sin embargo, el jueves no logró escapar a la ola de ventas globales, registrando pérdidas, que oscilaron entre 2,9% y 3,3%. 

Los analistas atribuyeron esta caída a la reducción de ciertas primas de riesgo geopolítico, luego de conocerse señales de que la administración estadounidense podría optar por una vía negociadora con Irán, lo que disminuyó momentáneamente la demanda por activos refugio.

Plata 

La plata fue el activo más extremo del trío. El lunes protagonizó un salto de 7,4%, superando ampliamente las ganancias del cobre y el oro. Pero la corrección posterior fue igual de contundente. Durante la jornada de ventas masivas del jueves, la plata se desplomó entre 9,5% y 11%, según distintas fuentes.

Este comportamiento refleja su naturaleza híbrida —industrial y refugio— y su sensibilidad a los cambios bruscos en el sentimiento del mercado y en las condiciones de liquidez global.

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