Resumen Semanal de Mercados: entre la euforia de los metales y el giro de la Reserva Federal

Claves de la semana: tasas de interés, dólar, commodities, bolsas globales y Bitcoin bajo presión.

Claudio Rehbein
Claudio Rehbein
Resumen semanal de mercados con dólar, cobre, tasas y bolsas globales

La última semana de enero de 2026 fue, sin lugar a dudas, una de las más volátiles y relevantes para los inversionistas en lo que va del año. Los mercados —tanto globales como locales— se enfrentaron a decisiones de política monetaria, especulación sobre materias primas y declaraciones de Estados Unidos. 

En el mercado local, el balance fue mixto: por un lado, el principal índice bursátil chileno (IPSA) cerró su mejor mes de enero en casi tres décadas; por otro, el tipo de cambio vivió fuertes oscilaciones, pasando de romper pisos clave a rebotar hacia el cierre de la semana tras noticias desde Washington. 

El mercado cambiario: una montaña rusa para el dólar

El comportamiento del dólar frente al peso chileno fue el protagonista indiscutido de la semana. La divisa estadounidense mostró dos caras muy distintas durante los cinco días de operaciones, influenciada tanto por factores técnicos como por la geopolítica. 

Tendencia bajista inicial y el piso de los $860

Durante la primera mitad de la semana, el dólar mantuvo una clara presión a la baja. El lunes, el tipo de cambio cerró en $865,1, marcando nuevos mínimos de dos años. Esta debilidad se explicó por un fenómeno global conocido como “Sell America” (venta de activos estadounidenses), impulsado por la incertidumbre comercial y las amenazas arancelarias del gobierno de Donald Trump, lo que llevó a los inversionistas a diversificar hacia mercados emergentes, tales como Chile.

El jueves, la divisa rompió momentáneamente la barrera psicológica de los $860, cerrando en $859,9. Este movimiento podría haber sido impulsado por un auge de compras de cobre en Asia, lo que fortaleció al peso chileno. Analistas destacaron que la ruptura de un patrón de triángulo simétrico vigente desde 2022 sugería una tendencia bajista que podría haber llevado al dólar hacia niveles de $840 o incluso $820 en el mediano plazo.

El rebote del viernes y el factor Warsh

El escenario cambió el viernes. El dólar registró su mayor alza diaria desde abril de 2025, subiendo $14,6 para cerrar la semana en $874,5.

Este giro respondió a la nominación de Kevin Warsh por parte de Donald Trump como sucesor de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal. El mercado interpretó esta señal como un factor de estabilidad relativa: si bien Warsh es partidario de tasas más bajas, es visto como una figura institucional y no como alguien que cedería a presiones para recortes extremos e irresponsables. Esto devolvió fortaleza al dólar a nivel global. Aun así, la divisa acumuló en enero una caída mensual de $27,4.

Mercado nacional (IPSA)

La Bolsa de Santiago vivió una semana histórica, consolidando un inicio de año positivo. En varios momentos, el mercado local logró desacoplarse de la volatilidad externa, apoyado en fundamentos internos sólidos y flujos de capital extranjero.

Desempeño histórico del IPSA

El índice S&P IPSA cerró enero con un avance acumulado de 9%, encaminándose a su mejor primer mes del año desde 1997. Durante la semana, el selectivo alcanzó máximos intradía sobre los 11.700 puntos, aunque finalmente cerró el viernes en 11.420,07 unidades, tras una corrección de 0,9% en la última sesión.

Este desempeño se sostuvo en tres pilares clave:

Inflación controlada y política monetaria

El cierre de 2025 entregó una señal de alivio clave para los inversionistas locales, actuando como un impulso para tomar más riesgos en renta variable.  El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre registró una caída mensual de 0,2%, lo que llevó la inflación anual acumulada a 3,5%, ubicándose una décima por debajo de las proyecciones del propio Banco Central en su Informe de Política Monetaria.

Este mayor control sobre el costo de la vida reforzó la expectativa de que la autoridad monetaria dispone de espacio para retomar el ciclo de flexibilización. De hecho, tras la mantención de tasas de esta semana, el consenso del mercado apunta a un recorte en la reunión de marzo que llevaría la Tasa de Política Monetaria a 4,25%.  

Debilidad del dólar y flujos de capitales

La evolución global del dólar generó un entorno especialmente favorable para los mercados emergentes, a través del fenómeno conocido como “Sell America” (venta de activos estadounidenses). 

Frente a la incertidumbre comercial y las amenazas arancelarias provenientes de la política estadounidense, los grandes gestores de fondos optaron por diversificar sus portafolios, reduciendo exposición a Estados Unidos y redirigiendo flujos hacia regiones como América Latina.

Esta depreciación global de la divisa estadounidense no sólo abarató la entrada de capital extranjero a Chile, sino que también mejoró las condiciones relativas de las economías emergentes. En ese contexto, se fortaleció la demanda por acciones locales, favorecidas por un tipo de cambio más competitivo y por la búsqueda de retornos fuera de Wall Street.

Alza de materias primas  

El cobre, principal producto de exportación nacional, vivió jornadas de euforia impulsadas por compras especulativas en Asia y rumores de acumulación de reservas estratégicas por parte de potencias como Estados Unidos y China, llegando a superar momentáneamente los US$6,2 por libra en la Bolsa de Metales de Londres.

Este auge —que también se reflejó en la plata y el oro antes de la corrección del viernes— no sólo fortalece la posición fiscal de Chile, sino que también impulsa la valorización de empresas ligadas a recursos naturales, como SQM y CMPC, y genera un efecto riqueza que tiende a transmitirse al resto del mercado accionario.

Política monetaria del Banco Central de Chile

El Consejo del Banco Central de Chile optó por la cautela en su reunión de enero y mantuvo la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5%, en una decisión unánime que marcó el debut del consejero Kevin Cowan. La mantención de la tasa fue interpretada como una pausa estratégica, que permite a la autoridad evaluar con mayor claridad el escenario macroeconómico tras los recortes previos.

Más importante que la decisión fue el diagnóstico sobre la inflación. El IPC de diciembre sorprendió con una caída mensual de 0,2%, cerrando 2025 con una inflación anual de 3,5%, una décima por debajo de lo proyectado en el último IPoM. Este resultado refuerza la señal de que las presiones inflacionarias están cediendo más rápido de lo previsto, especialmente en el componente de bienes.

En cuanto a la actividad, el Banco Central relativizó la contracción del Imacec de noviembre (-0,6% desestacionalizado), calificándola como un fenómeno de carácter transitorio. No observan un deterioro estructural de la economía, sino una debilidad puntual que convive con una demanda interna alineada con sus proyecciones.

De cara a los próximos meses, el tono del comunicado fue claramente más flexible. Al reconocer que la inflación de corto plazo será menor a la anticipada, el Banco Central dejó abierta la puerta para retomar los recortes de tasas en marzo. El mercado ya descuenta una baja de 25 puntos base, que llevaría la TPM a 4,25%, con espacio para nuevos ajustes durante el año.

Esta expectativa de menores tasas actúa como un viento de cola para la renta variable local. Un menor costo del dinero tiende a mejorar las valorizaciones y a facilitar el financiamiento de las empresas, fortaleciendo el apetito por riesgo en la Bolsa de Santiago, siempre que la inflación continúe encaminada a la meta del 3%.

Noticias internacionales: Estados Unidos y la Fed

Estados Unidos concentró la atención global, combinando la temporada de resultados corporativos, la decisión de tasas de la Fed y las señales políticas desde la Casa Blanca.

La Reserva Federal mantiene el rumbo

Tras completar un ciclo de tres recortes consecutivos de 25 puntos base, la Reserva Federal optó por una pausa estratégica y mantuvo la tasa de fondos federales en el rango de 3,5% a 3,75%. 

Si bien la decisión estaba ampliamente anticipada por el mercado, la votación no fue unánime: los gobernadores Chris Waller y Stephen Miran votaron por continuar con los recortes, evidenciando la tensión interna entre una postura técnica más cauta y la presión por un estímulo monetario más agresivo.

El diagnóstico económico entregado por la Fed fue más sólido de lo esperado. En contraste con meses anteriores dominados por el temor a una recesión, la autoridad describió a la economía estadounidense como una que se expande a un ritmo “sólido”. 

Aunque la creación de empleo se desaceleró en diciembre, el banco central interpretó el comportamiento del mercado laboral como una estabilización y no como un deterioro estructural. En materia de inflación, reconoció que su evolución ha sido consistente con lo previsto, aunque el indicador PCE se mantiene en 2,8%, aún por encima de la meta del 2%.

Tras la reunión, el mercado ajustó sus proyecciones. Los futuros ya no descuentan un ciclo continuo de recortes, sino un escenario más gradual, con la Fed retomando las bajas recién a mediados de año y realizando, probablemente, solo dos recortes durante 2026, siempre que la inflación continúe convergiendo hacia su objetivo.

El impacto de la nominación de Kevin Warsh

La nominación de Kevin Warsh para liderar la Fed provocó una caída en los futuros bursátiles y un fortalecimiento del dólar. Aunque no es considerado un halcón, el mercado ajustó expectativas: disminuyó la probabilidad de recortes de tasas extremos en 2026, al percibirse a Warsh como una figura institucional con mayor independencia.

Mercado internacional

La semana en los mercados internacionales estuvo marcada por una tensión entre dos fuerzas. Por un lado, la realidad corporativa de las grandes tecnológicas, que dejó en evidencia que la inversión en Inteligencia Artificial (IA) implica costos inmediatos y retornos aún desiguales. Por otro, el frente político y monetario, donde las señales de la Reserva Federal y de la Casa Blanca reordenaron las expectativas de tasas de interés para el resto del año.

Estados Unidos: la Fed, la IA y el factor Warsh

Wall Street vivió jornadas de fuerte contraste, reaccionando tanto a la política monetaria como a la temporada de resultados corporativos.

En el plano corporativo, la Inteligencia Artificial volvió a ser protagonista, pero con una lectura mucho más selectiva. El Nasdaq llegó a caer 2,6% el jueves, arrastrado por Microsoft, que se desplomó cerca de 10% tras evidenciar el peso de su elevado gasto en infraestructura de IA, sin un retorno inmediato proporcional en su negocio de nube. 

En contraste, Meta subió más de 10%, al convencer al mercado con una mejor rentabilidad de sus inversiones. Tesla retrocedió tras sus resultados, mientras que Apple logró cerrar la semana con leves avances. El mensaje fue claro: ya no basta con prometer IA, el mercado exige resultados concretos.

El cierre semanal estuvo marcado por un nuevo factor político. La nominación de Kevin Warsh como eventual sucesor de Powell enfrió el apetito por riesgo. Aunque Warsh es partidario de tasas más bajas, el mercado lo percibe como una figura institucional y no como alguien dispuesto a ejecutar recortes extremos. Esto fortaleció al dólar y redujo las expectativas de una política monetaria ultra expansiva en 2026, presionando a la baja a los principales índices al cierre de la semana.

Asia: volatilidad cambiaria y repunte en China

Los mercados asiáticos mostraron una dinámica diferenciada, dominada por movimientos en divisas y un renovado optimismo en los índices chinos.

En Japón, la caída del Nikkei a inicios de semana respondió a un shock cambiario. El lunes, el índice retrocedió 1,8% tras una notable apreciación del yen, movimiento que suele perjudicar a la bolsa japonesa al encarecer las exportaciones y reducir márgenes de sus principales compañías.

Este fortalecimiento se debió a declaraciones políticas que alimentaron el temor de una intervención coordinada entre Japón y Estados Unidos, reactivando los recuerdos de los Acuerdos de Plaza, provocando venta de acciones. Sin embargo, esta tensión se disipó cuando el secretario del Tesoro de EE.UU. descartó cualquier intervención conjunta. El yen volvió a debilitarse y el mercado se estabilizó El Nikkei cerró enero con un avance cercano al 6%, confirmando que se trató de un episodio puntual y no de un posible cambio de la tendencia.

El foco positivo estuvo en China y Hong Kong. El índice Hang Seng registró un repunte a mitad de semana, alcanzando niveles no vistos desde 2021, impulsado por un mayor apetito por activos chinos y un auge en el comercio de materias primas en Shanghái, especialmente cobre, previo al Año Nuevo Lunar. Aunque el viernes hubo una corrección, los principales índices cerraron enero con balances mensuales claramente positivos.

Europa: lujo y tecnología bajo presión

Las bolsas europeas se enfrentaron a una semana volátil. El golpe más fuerte se concentró en el sector de lujo. Las acciones de LVMH sufrieron su peor jornada en meses tras entregar perspectivas más débiles, reavivando las dudas sobre la fortaleza de la demanda global de bienes de alta gama. Esto arrastró al mercado europeo en general durante la jornada del jueves.

El sector tecnológico tampoco estuvo ajeno a la volatilidad. Empresas clave en la cadena de semiconductores retrocedieron, contagiadas por el nerviosismo proveniente de Estados Unidos, pese a mantener perspectivas estructuralmente positivas ligadas al desarrollo de la IA.

No obstante, el cierre semanal fue más constructivo. Los principales índices europeos lograron recuperarse el viernes y terminaron enero con alzas acumuladas, mostrando resiliencia frente a la volatilidad global y apoyados en la expectativa de una política monetaria aún relativamente acomodaticia en la región.

El auge y la caída de los commodities

El mercado de materias primas vivió una semana volátil, impulsado por la especulación y el nerviosismo geopolítico.

La burbuja de la plata y el oro

Durante gran parte de la semana, el oro y la plata actuaron como activos refugio. El oro llegó a superar los US $5.220 la onza y la plata rompió la barrera de los US $110. Bancos de inversión como Deutsche Bank incluso proyectaron al oro en torno a US $6.000 hacia fines de 2026.

Sin embargo, el viernes se produjo un colapso abrupto: la plata se desplomó un 27% y el oro cayó cerca de 9%. Analistas señalaron que se había formado una burbuja en la plata, amplificada por el uso de apalancamiento. Al iniciar las caídas, se activaron ventas automáticas y llamadas de margen, generando un efecto dominó.

El cobre, protagonista para Chile

El cobre mostró una dinámica propia y muy favorable para el país. El jueves alcanzó nuevos máximos históricos, superando los US$6,2 por libra en Londres (+4,8% en un día). Aunque el cobre corrigió el viernes (-4,7%), se mantiene en niveles históricamente altos, favoreciendo las cuentas fiscales chilenas y al peso.

Su movimiento fue impulsado por:

Compras especulativas en Asia previo al Año Nuevo Lunar.

El cobre superó momentáneamente los US$6,2 por libra impulsado por un fuerte frenesí especulativo en China, especialmente en la Bolsa de Futuros de Shanghái, donde los volúmenes alcanzaron máximos del año. Este movimiento respondió en parte a un factor estacional: la cercanía del Año Nuevo Lunar, período en el que históricamente los inversionistas asiáticos aumentan posiciones anticipando una reactivación de la demanda industrial tras las vacaciones.

Rumores de acumulación de reservas por parte de EE.UU. y China.

A la especulación financiera se sumaron rumores de que Estados Unidos y China estarían acumulando reservas estratégicas de cobre y plata. En un contexto de tensiones comerciales y amenazas arancelarias, el cobre comenzó a ser tratado como un activo estratégico, lo que incentivó compras defensivas ante el temor de una futura escasez inducida.

Su correlación con la plata durante el rally previo al desplome.

El rally del cobre estuvo estrechamente sincronizado con la fuerte alza de la plata, que actuó tanto como metal industrial como refugio alternativo. Cuando la burbuja especulativa de la plata estalló —con una caída cercana al 27%—, el cobre corrigió, confirmando que parte relevante de su alza respondió a la manía por los metales más que a un cambio estructural en sus fundamentos.

Criptomonedas: la caída de la bitcoin

El mercado de criptomonedas atravesó una de sus semanas más complejas del año, marcada por caídas de precios y una creciente pérdida de confianza. A diferencia de los activos tradicionales, el Bitcoin no actuó como refugio frente a la incertidumbre global y profundizó su corrección, poniendo en entredicho su narrativa de “oro digital”.

El detonante inmediato fue político. La nominación de Kevin Warsh por parte de Donald Trump para liderar la Reserva Federal decepcionó al mercado cripto, que esperaba un perfil más agresivamente pro-cripto. Aunque Warsh es visto como una figura institucional y favorable a tasas más bajas, su nombramiento no generó la euforia anticipada, provocando un clásico episodio de “sell the news”. El fortalecimiento simultáneo del dólar agravó el ajuste, gatillando liquidaciones masivas de posiciones apalancadas.

Además, los ETFs de Bitcoin al contado en Estados Unidos registran su tercer mes consecutivo de rescates netos, con retiros cercanos a los US $5.700 millones. Esta pérdida de liquidez por parte de grandes inversionistas debilita el soporte del precio y deja al mercado más expuesto a correcciones profundas.

El desempeño relativo del Bitcoin frente al oro también refuerza la lectura negativa. Mientras el oro alcanzó máximos históricos como activo refugio, el Bitcoin profundizó su caída.

Desde el punto de vista técnico, el escenario de corto plazo sigue deteriorándose. Con una caída superior al 30% desde sus máximos, el Bitcoin enfrenta niveles críticos: una eventual ruptura del soporte de los US $80.000 podría abrir espacio para descensos hacia la zona de los US $70.000. Para varios analistas, el repunte observado a fines de 2025 fue sólo un rebote transitorio y la tendencia bajista ya se ha reanudado.

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La información que se encuentra en este blog está destinada a un uso informativo general. No corresponde, en ninguna circunstancia, a un consejo personalizado de inversión. Cada individuo cuenta con necesidades diferentes, por lo que debes tener en consideración tu perfil de riesgo y objetivos, antes de tomar una decisión sobre tu situación financiera. Cabe destacar que, en este blog, se comparten solo datos fiables sobre el comportamiento histórico del mundo de las inversiones. Sin embargo, no se puede garantizar un resultado específico sobre el mercado, ya que el rendimiento podría variar. Ten en consideración que toda inversión está sujeta a riesgos, entre ellos la pérdida del dinero invertido; cada ejemplo que hemos proporcionado es meramente ilustrativo, ya que somos incapaces de poder predecir cómo se comportará el mercado.