IPC de enero sube 0,4 %, pero inflación anual baja a 2,8 %. Mira qué significa.

El IPC de enero 2026 registró una variación mensual de 0,4 %, una cifra que estuvo dentro de lo proyectado por el mercado. Sin embargo, la verdadera sorpresa estuvo en la inflación anual: bajó a 2,8 %, su nivel más bajo en casi cinco años y por primera vez bajo el 3 % desde 2021.
El dato, publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), confirma que la inflación en Chile continúa su proceso de convergencia, en línea con lo proyectado por el Banco Central en su último Informe de Política Monetaria (IPoM).
Después de un 2025 marcado por alzas del suministro eléctrico, estacionales y shocks puntuales, enero muestra un escenario más estable. La economía chilena entra en 2026 con inflación bajo control y con mejores condiciones que hace apenas un año.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) mide la variación mensual de precios de una canasta representativa de bienes y servicios que consumen los hogares en Chile.
Este indicador es clave porque:
Cuando el IPC sube, los precios aumentan. Cuando la inflación anual baja —como ahora a 2,8 %— significa que el ritmo de alza de precios se ha moderado considerablemente.
En enero, el IPC subió 0,4 % mensual, acumulando una inflación en 12 meses de 2,8 %. El mercado esperaba una cifra entre 0,3 % y 0,5 %, por lo que el dato estuvo dentro de las proyecciones. Lo relevante es que la inflación anual cayó bajo la meta del Banco Central (3 %) y quedó dentro del rango de tolerancia (2 %-4 %).
Este resultado consolida el proceso de convergencia iniciado en el segundo semestre de 2025 y refuerza las expectativas de estabilidad para el año en curso.
Aunque el dato general fue moderado, hubo categorías con alzas relevantes. Al menos 10 de las 13 divisiones de la canasta del IPC contribuyeron con incidencias positivas en la variación mensual.
El principal impulso al alza provino de esta división. Anotó aumentos en 4 de las 5 clases que lo componen y en 5 de sus 6 productos. Entre ellos destacan:
Las celebraciones de verano y ajustes de precios en productos específicos podrían explicar este comportamiento.
En esta división, experimentaron alzas 6 de sus 7 clases, y 17 de los 23 productos que se consideran parte de esta división. Las más relevantes fueron:
Entre las divisiones que presentaron alzas se encuentran: alimentos y bebidas no alcohólicas (+0,4%); vivienda y servicios básicos (+0,3%); equipamiento y mantención del hogar (+1,1%); salud (+1,2%); información y comunicación (+1,0%); recreación, deportes y cultura (+1,1%); educación (+0,1%); restaurantes y alojamiento (+0,1%); y bienes y servicios diversos (+0,9%).
De estas, los productos más relevantes fueron:
Así como hubo presiones al alza, también existieron caídas que ayudaron a contener la variación mensual. Las tres divisiones que presentaron bajas fueron: seguros y servicios financieros (-0,1%); vestuario y calzado (-0,6%) y transporte (-1,3%).
Experimentó descensos en 4 de sus 11 clases, entre los que destacaron los combustibles para vehículos personales con una caída del 3,3% de variación mensual. De los 25 productos que se encuentran contemplados en esta división, 8 presentaron bajas:
El descenso a 2,8 % anual marca un hito importante. Hace un año, la inflación se encontraba en 4,9 % y aún existía incertidumbre sobre su convergencia.
Durante 2025, el IPC mostró episodios de volatilidad —especialmente por el alza de las tarifas eléctricas y los alimentos— pero la tendencia fue descendente. El cierre del año en 3,5 % ya anticipaba que el objetivo del Banco Central estaba cerca.
Según el IPoM de diciembre 2025, el Banco Central proyectaba que la inflación convergería al 3 % durante el primer trimestre de 2026. El dato de enero confirma que esa proyección incluso podría haberse adelantado.
El ministro de Economía, Nicolás Grau, calificó el dato como una “muy buena noticia en materia de inflación”, destacando que la economía ya no está en una situación de emergencia inflacionaria. Desde el Gobierno se enfatizó que la baja a 2,8 % demuestra orden macroeconómico y mejores condiciones para el crecimiento.
Analistas consultados en distintos medios coincidieron en que el dato podría reforzar la posibilidad de mantener una trayectoria de tasas de interés más bajas durante 2026, siempre que el contexto externo no genere nuevas presiones.
Tras conocerse el dato del IPC, el dólar retrocedió, influido también por el repunte del precio del cobre.
Un IPC controlado y bajo la meta del Banco Central reduce la presión para mantener tasas altas, lo que puede generar ajustes en los flujos cambiarios. Sin embargo, el tipo de cambio también sigue dependiendo de factores externos, como el precio del cobre y la política monetaria de la Reserva Federal en Estados Unidos.
Con una inflación anual de 2,8 % y tasas en proceso de normalización, el escenario cambia para los inversionistas conservadores.
Si la inflación baja y la TPM continúa descendiendo, los bancos tenderán a ofrecer tasas menores. Esto puede reducir la rentabilidad real de los depósitos tradicionales.
Fondos diversificados, con gestión activa en renta fija local, pueden adaptarse mejor a entornos de tasas decrecientes.
Productos como Wallet+, que combinan liquidez y diversificación en instrumentos de renta fija, pueden resultar más eficientes que un depósito fijo tradicional, especialmente en un contexto donde la inflación ya no “compensa” tasas altas.
Cuando la inflación está bajo control, la clave deja de ser simplemente “protegerse” y pasa a ser optimizar el retorno real.
El IPC de enero 2026 podría confirmar que Chile entró en una nueva etapa: inflación bajo la meta del Banco Central, expectativas ancladas y mayor previsibilidad económica. Pero estabilidad no significa permanencia.
Con tasas en descenso y menor presión inflacionaria, este es un buen momento para revisar tu estrategia de inversión. Los depósitos tradicionales podrían perder atractivo relativo, mientras que alternativas conservadoras más flexibles podrían ofrecer mejores resultados ajustados por inflación.
La información que se encuentra en este blog está destinada a un uso informativo general. No corresponde, en ninguna circunstancia, a un consejo personalizado de inversión. Cada individuo cuenta con necesidades diferentes, por lo que debes tener en consideración tu perfil de riesgo y objetivos, antes de tomar una decisión sobre tu situación financiera. Cabe destacar que, en este blog, se comparten solo datos fiables sobre el comportamiento histórico del mundo de las inversiones. Sin embargo, no se puede garantizar un resultado específico sobre el mercado, ya que el rendimiento podría variar. Ten en consideración que toda inversión está sujeta a riesgos, entre ellos la pérdida del dinero invertido; cada ejemplo que hemos proporcionado es meramente ilustrativo, ya que somos incapaces de poder predecir cómo se comportará el mercado.